¿Te imaginas poder hacer tangible lo intangible? O, ¿hacer visible lo invisible? ¿Te imaginas poder ver los hechos en origen para hacer controlables e inevitables los resultados? Estos son los retos que, a mi modo de ver y como coach deportivo, se presentan ante nosotros para resolver mediante la ciencia y la consciencia.
Así pues, ¿cual es la clave para crear deportistas y equipos que no solo sean ganadores sino que además sean referentes de cada ámbito?
1. En mi opinión el primer paso será tratar a los deportistas como personas; con inquietudes, necesidades, adversidades y contratiempos de personas, haciendo hincapié en resolver el equilibrio del Pentágono Vital (del cual hablaré en otro artículo) para crear una base real y sólida sobre la que trabajar.
2. El siguiente paso se centrará en combinar la neurociencia con el coaching para buscar la palanca que produzca el cambio deseado aprendiendo a trabajar con las áreas de mejora y a potenciar al máximo las virtudes propias. Y para ello hay que basarse, por un lado, en el método de búsqueda del QUÉ (objetivo), del CÓMO (herramientas) y del PARA QUÉ (propósito) y, por el otro, utilizar tecnología de medición de las áreas del cerebro (EEG) para visibilizar el trabajo que se está haciendo . Recomiendo en este apartado leer a Stefano Tamorri y a Estanislao Bachrach.
3. Por último, y el punto más controvertido aunque no menos apasionante, es la aplicación de los principios de la Teoría Cuántica y de la Teoría de Cuerdas donde, a groso modo, se determina que existen infinidad de realidades paralelas posibles y que nuestra predisposición a cada una de ellas (vibración de las cuerdas) determina cual de ellas será nuestro futuro real. Recomiendo en este apartado el libro: “el poder del cerebro cuántico: como explorar el potencial oculto de tu mente” de Itallo Pentimalli y JL Marschall.
Dicho esto puedo asegurar que las próximas proezas deportivas como rebajar tiempos, subir cumbres de mil maneras distintas, conseguir puntuaciones inalcanzables, hacer travesías extenuantes, etc, ya existen, el único inconveniente es que aún no se han materializado porque seguimos enfocados en la preparación física, técnica, táctica, estratégica y aún existen grandes resistencias respecto del uso de la tecnología no específica del deporte para fines plenamente deportivos.
Dichas resistencias son las herramientas que tienen los egos de todos los involucrados en el deporte para evitar que se les cuele en su zona de influencia materias, profesionales y “gadgets” que se escapan a su control y su saber proporcionándoles mayor seguridad en lo que sí controlan. Y es que, ¿tiene sentido que un entrenador, preparador físico, entrenador personal o manager deportivo tengan que tener conocimientos de neurociencia, neuropsicología, psicología, física, medicina, biomecánica, física cuántica?

” el deporte o la actividad física no han sido nunca cuestión de centímetros, músculos o segundos a pesar de que así nos lo hayan hecho creer, básicamente porque en el deportista y/o practicante existen factores intrínsecos y extrínsecos que no se pueden entrenar en el plano físico”
Evidentemente no es preciso que sepan de todo cuanto rodea al mundo del deporte aunque sí que se les debe pedir que tengan la humildad suficiente para reconocer que no saben de todo, que no poseen la verdad absoluta, y que se hagan con un equipo técnico lo más amplio posible en cuanto a conocimientos se refiere para que estos abarquen todos los ámbitos que pueden influir en el desarrollo de su equipo y sus deportistas llevándolos inevitablemente al éxito.
Actualmente ya podemos ver como los deportistas amateurs se miden a través de pequeños ordenadores-reloj parámetros como la frecuencia cardíaca, ritmos, velocidades, consumos máximos de oxigeno, zonas de carga, etc, y en el caso de los deportistas de élite podemos añadirle tests de lactato, hemoglobina, ubicaciones GPS, etc. Todo ello imprescindible para la mejora del rendimiento des del punto de vista físico aunque insuficiente para el desarrollo del deportista total.

¿ por qué no hay muchos más Killian Jornet, Simon Biles, Lionel Messi, Katie Ledecky, Michael Jordan, Serena Williams, etc? o ¿por qué no escuchamos cada año lo del mejor equipo de la historia en vez de tener referentes atemporales como los Yankees de Babe Ruth, el equipo ruso de natación sincronizada, los Patriots de Brady, el Brasil de Pelé, el “soccer” femenino de USA, los Bulls de Jordan, el Barça de Guardiola, etc.?
En definitiva, el deportista o el equipo total solo existirá si conseguimos que la mente decida, desee y esté plenamente convencida y comprometida con el hecho en sí. Solo si esto sucede conseguirá involucrar al resto de agentes del “yo” para conseguir los resultados deseados.